-

Conocimiento y opinión.



Conocimiento y opinión son dos términos opuestos desde el enfoque platónico. ¿El conocimiento y la opinión pertenecen al mismo mundo, o por el contrario presentan las mismas características y viven en común? ¿Qué teoría hace posible llegar a identificar a cada uno de ellos? En esta redacción voy a explicar primero que todo cómo se originó la filosofía de platón, seguidamente diferenciaré los términos de conocimiento y opinión relacionándolos con el mundo al que pertenezcan gracias al mito de la caverna de Platón.
Platón nace en Atenas el 427 a.C. Nace en el período cuando estaba presente la guerra entre Atenas y Esparta, por tanto era una época de inestabilidad política y de enfrentamientos. Tubo la oportunidad de participar en el Gobierno de los 30 Tiranos pero no quiso porque le paracía que su política no era la adecuada para una ciudad justa. Molesto también por la reinstauración de la democracia de Trasíbulo y la injusta condena de su maestro Sócrates, le llevaron a Platón a meditar una nueva forma de gobierno. Viajó por muchas ciudades donde practicaban la filosofía, conoció a los filósofos jónicos como Tales de Mileto o Heráclito de Éfeso, los cuáles basaron sus investigaciones en la observación de la experiencia. También conoció a los filósofos itálicos, los cuáles basaron sus investigaciones en razonamientos abstractos, son Parménides y los pitagóricos. De todos estos filósofos, hizo una síntesi y formó la Academia en Atenas. De Heráclito de Éfeso, Platón estará de acuerdo con que la realidad está en permanentes cambios, de Parménides cogerá al distinción entre las dos vías diferentes para llegar al conocimiento, son la vía de la verdad la cuál no utiliza lso sentidos para llegar a la verdad y la vía de la opinión, la cual utiliza los sentidos para llegar a la verdad y por tanto nunca llegaremos a un verdadero conocimiento. Y de los pitagóricos afirmará que el cuerpo es la cárcel del alma y que el alma se reencarna. Pero sin lugar a dudas, su mayor influencia para su filosofía y para la fundación de su academia en Atenas, fue su maestro Sócrates ya que de él afirmará que existen unas afirmaciones esenciales llamadas Ideas, que para alcanzar una verdad se debe acceder por medio de una buena educación. Además, también estará en oposición con los sofistas, al igual que su maestro Sócrates, porque rechaza el relativismo sofístico donde se afirmaba que no existen verdades absolutas, el escpticismo donde se afirmaba que conocer la verdad es imposible, el convencionalismo que no hay nada universal, depende de los sitions donde nos situemos y el empirismo político, lo que se considere pro mayoría es lo correcto.
Por todas estas justificaciones, para platón lo más importante era el ser humano y para el ser humano lo más importante es llegar a conocer la verdad. Para él la verdad no podía estar presente en el mundo físico porque éste es un mundo cambiante y además todo lo que se percibe en él, se percibe gracias a los sentidos y éstos nos pueden engañar y por tanto no mostrarnos la verdad. Por tanto, debe de existir un mundo que no cambie, que simpre se matenga constante y que nos pueda dar un conocimiento verdadero, éste es el mundo de las Ideas. Gracias a ésta diferenciación entre el mundo de las ideas y el mundo sensible, Platón pudo diferenciar entre conocimiento y opinión el conocimiento o episteme sería propio del mundo de las Ideas ya que su misión es darnos una idea clara, objetiva, verdadera y sin cambios de la verdad y ésto sólo lo podremos conseguir en un mundo no cambiante como es el mundo de las Ideas. En cambio, la opinión o doxa, no se puede considerar cómo un tipo de conocimiento porque es característica del mundo sensible y por tanto la verdad no será absoluta ni verdadera porque siempre estará cambiando. Para explicar ésto, Platón en el libro VII se hizo servir de una explicación ilustre llamada el mito de la caverna dónde Sócrates le explica en forma de diálogo a Glaucón, hermano de Platón, las diferencias existentes entre el mundo de als Ideas y el mundo sensible. Para ello describe una caverna subterránea abierta a la luz y dentro hay unos hombres hechos prisioneros por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas, de forma que sólo pueden mirar hacia adelante y no pueden escapar. Justo detrás de ellos, se encuentra un tabique y una hoguera en plano superior, de forma que ilumina por encima del tabique y proyecta su luz hasta una pared que se encontrase ante los hombres prisioneros. Entonces, por detrás del tabique unos individuos transportan objetos a una altura superior a la del tabique, proyectando, así, con la ayuda de la hoguera, sombras que son percibidas por los prisioneros.
Platón gracias a este mito hace una clara diferencia entre el mundo sensible y el mundo inteligible o mundo de las Ideas. El mundo sensible estaría representado por el interior de la caverna donde están los hombres prisioneros y atados por unas cuerdas. Esas cuerdas que no les dejan escapar, son los sentidos ya que por culpa de los sentidos, no pueden alcanzar la verdad. Es decir, que los sentidos son el obstáculo para llegar a un verdadero conocimiento y por tanto sólo nos proporcionan una simple opinión de las cosas. Por este motivo, sólo pueden ver representaciones de la verdad que son las sombras proyectadas gracias a la hoguera. Por el contrario, el mundo inteligible o mundo de las Ideas queda representado por el exterior de la caverna ya que los prisioneros ya se han liberado de las ataduras y ya han podido contemplar el mundo de las ideas. Pero este proceso será duro porque hay que recibir una educación previa que constará en la enseñanza de las matemáticas y luego el proceso de dialéctica que será el encargado de que los hombres conozcan el mundo de las Ideas y luego puedan volver al interior de la caverna.

En conclusión, Platón con la explicación del mito de la caverna, expica a su vez también la teoría del símil de la línea, es decir, la diferencia entre el mundo inteligible y el mundo sensible, y éstos a su vez se desglosan el mundo inteligible en la contemplación de als ideas y luego en als matemáticas y el mundo sensible en los objetos reales y las representaciónd de éstos. Por tanto para Platón ver es conocer ya que cuando ves una cosa es cuando realmente la conoces.
Belén Sanz


PLATÓN: Conocimiento y opinión
Izan Peris Martí
En esta redacción se nos plantea el problema de la distinción entre los tipos de realidad que podemos entender. La realidad que nosotros entendemos como única no es más que lo que nuestros sentidos perciben i lo que nuestra mente interpreta de su información. Sin embargo no es única para Platón. ¿Qué es lo que distingue que la información que recibimos sea conocimiento o por el contrario opinión? Para explicarlo Platón describe una analogía, llamada el “Símil de la línea” que representa en el llamado “Mito de la Caverna”.
Aristócles, más conocido como Platón, nació en el año 427 a.C. en el seno de una familia aristocrática. Su infancia y juventud fueron un periodo políticamente inestable debido a las Guerras del Peloponeso, que culminaron con la derrota de Atenas. Estos hechos influenciaron su pensamiento ya desde su juventud. Tras la derrota, Esparta instauró un periodo de represión con el Gobierno de los Treinta Tiranos. Esto hizo ver a Platón que la tiranía no era una forma de gobierno justa. Al acabar este periodo represivo, se reinstauró de nuevo la democracia existente antes de las Guerras. Por aquel entonces Platón ya era discípulo de Sócrates y tras la vuelta de la democracia, la ejecución de su maestro (el más justo de los hombres) hizo plantearse seriamente a Platón cómo conseguir que la sociedad fuera justa, pues como había experimentado ni la tiranía ni la democracia lo eran. Esta idea surge de que para Platón lo más importante sea el ser humano, y para éste lo más importante es encontrar la verdad. Para que ello sea posible el ser humano necesita vivir en una sociedad justa. Es en esta búsqueda de la justicia donde Platón gesta su teoría sobre los tipos de conocimiento, que relata en el libro VI de la República; el llamado Símil de la Línea donde describe lo que es para él la verdad.
En el Símil de la línea, Platón describe todo su pensamiento acerca de la realidad y el conocimiento. Para Platón existen dos mundos: el mundo sensible (nuestra verdadera realidad) y el mundo inteligible o de las ideas. Como dice Platón “Los grados de conocer se distinguen por los grados de ser”, y es por tanto que su teoría se basa en la ontología o el estudio del ser para distinguir los tipos de conocimiento. En el mundo sensible dice Platón que existen dos cosas: por una parte los objetos físicos, formados por todos aquellos cuerpos materiales (arboles, animales, rocas…) del cual el tipo de conocimiento obtenido es la creencia o pistis. Por otro lado existen representaciones o imágenes de los objetos sensibles (como sombras, reflejos en el agua…) de las cuales el conocimiento obtenido es menos real que el de los propis objetos, la llamada imaginación o eikasía. Ambos tipos de conocimiento del mundo sensible reciben el nombre de opinión o doxa (particular).
Por otro lado, también obtenemos conocimiento del mundo inteligible, es decir, de nuestra propia mente. En este tipo de ser, también se distinguen dos: primero los objetos matemáticos, tales como números, figuras geométricas y abstracciones matemáticas. De este tipo de ser o realidad se obtiene un conocimiento superior al del mundo físico, llamado pensamiento o dianoia que pese a pertenecer al mundo inteligible no es el conocimiento absoluto, pues admiten pluralidad y necesitan del soporte físico (dibujos geométricos, ecuaciones…) para ser estudiados. Por último pero no por ello menos importante, se encuentran lo que Platón llama las Ideas, de donde surge el verdadero conocimiento para nuestro filósofo: la inteligencia o noesis. Es de este tipo de ser de donde surge para platón el conocimiento científico o episteme.
Toda esta teoría sobre el conocimiento donde se describen cuatros grados de conocimiento que corresponden a los cuatro grados de la realidad se describe en el Mito de la Caverna, donde Platón describe una cueva cavernosa, en la cual permanecen desde el nacimiento unos hombres hechos prisioneros por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas, de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna y no pueden escapar. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y tras él una hoguera y la entrada de la cueva que da al mundo sensible, a la naturaleza. Por el pasillo del muro caminan hombres portando unos objetos, cuyas sombras, gracias a la luz de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.
En la escena anteriormente descrita, los prisioneros representarían a la sociedad, así como las sombras el mundo sensible. El mundo exterior a la caverna seria el mundo inteligible, donde las ideas serian los propios objetor sensibles (siendo el Sol la idea del bien) y las representaciones el conocimiento matemático. El fuego representa el sol sensible y por último las ataduras que no dejan cambiar a los prisioneros serian nuestros deseos, nuestras apetencias.
No obstante, algunas de las ideas que se describen en el Símil de la Línea no fueron engendradas por Platón; aceptó de Parménides la idea del dualismo epistemológico, por el cual existen dos tipos de conocimiento: la opinión extraída del mundo físico y sensible y el verdadero conocimiento, accesible a la inteligencia. En esta segunda defiende la existencia de un Ser (inmutable, eterno y inteligible), que platón más tarde aceptaría, llamándolo Idea.
En conclusión, en conocimiento y la opinión son dos tipos de saber que se diferencian por el grado de ser del que emana el conocimiento. En orden ascendente tendríamos las representaciones de lo sensible, los objetos sensibles, las matemáticas y las Ideas. Por excelencia, las ideas serán la verdad para Platón.